jueves, 14 de mayo de 2015

Andrew Lucas para desvelados



Sola frente a la tarde
acompañada por un soplo de vida
con las miradas que se pierden
que caminan en diferentes direcciones
Sola frente a la inmensidad
acompañada por un sueño
por una necesidad
por un deseo que oscila
entre el instante y la noche

Alveoli pone la imagen


Frente a mí
frente al espejo
frente a mi frente
fuente etérea
fuente eterna
mi voz con otra luz
luz con otra boca
boca mía
deseo que se expande
y busca tu miel
tu piel
tu cisne que te mueve
y mi boca que te muerde

Rocato Bablot 


Otra vez: Alexandra Sophia, francesa, fotógrafa y Carmen González poeta salvadoreña


Ahora ven, y ahógame en tu boca. 
Déjame agonizar bajo la dicha. 
Bajo tu lluvia tiende mi vacío 
y sumerge en mis ojos tu mirada. 

Alexandra Sopia, fotógrafa francesa y Carmen González, poeta salvadoreña



Devuélveme la voz, dame la risa. 

Quiero volver a ser libre y sin miedo. 
Quiero habitar un mundo a mi medida 
y no el galpón oscuro de los otros. 

Devuélveme mi casa, mi aposento. 
Quiero ser yo de nuevo, libre, a solas. 
Habitar en mi cuerpo sin intrusos, 
posesionarme de mi propio mundo. 

Ya no girar en órbitas de otros. 
Estar sola y saber que nadie escoge 
por mí la ruta inédita del viaje. 

Ser libre para errar, para salvarme, 
para creer, para abjurar, consciente 
de que yo soy mi opción más importante. 

Quiero ser más que un beso de tus labios. 
Más que el bregar sin pausa de tus olas. 
Más que el vórtice quieto donde acaban 
de resumirse todas tus pasiones. 

Quiero ser más que estela de cometa. 
Más que sombra de luz, dorado anillo 
con que, necia, he intentado contenerte. 

Quiero ser signo solo y absoluto. 
Tener al fin significado propio 
y no necesitar tu compañía 
para nombrar mi mundo, mi universo. 

Quiero ser más que espuma, más que adorno. 
Más que la luna para ti, planeta. 
Cansada estoy de ser para los otros, 
a costa de no ser para mí misma. 

Amada, no. No quiero que me tomes, 
que me bañes de espuma y de palabras, 
que me entregues el nombre, las cadenas, 
la razón de vivir, el eco, el mundo, 
el oficio de ser ama de llaves 
en la casa que siempre me es ajena. 

No vas a usufructuar mi piel, mi sangre, 
ni el aliento, ni el goce del deseo. 
No vas a ser ya más mi propietario 

Alexandra Sophie con su fotografía


En ti afirma la carne su porfía,
el carmín de la rosa, la azucena,
el canto del cenzontle, la serena
superficie del agua, la armonía.

En ti enciende sus luces cada día
la voz que incendia el aire cuando suena
su canto repetido en lengua ajena,
hecho fecunda y sola compañía.

Comparte en la distancia esta locura
que tengo por el fuego de tu boca
que ya toda cordura se hace poca.

No me cures jamás la quemadura
donde el alma se muere y se me quema
por tu secreta aguda flor suprema.

Alexandra Sophia es una fotógrafa muy joven, genial y francesa