sábado, 1 de febrero de 2014

Un poema de Dina Posada (salvadoreña) 

y una foto de Marcus Ohlsson (sueco)






Es tu lengua 
acierto de vigilia 
dejándose llevar 
por el lascivo 
inquieto 
travieso 
viento moreno 
de mis muslos 

Hebra de agua tibia 
descubriendo 
mis pechos despiertos 
piruetea con la gana 
que el espejo refleja 
en una marejada 
de pulsos agitados 

Lápiz de filo diligente 
perfilando mi abertura 
que se explaya 
enardece 
y grita 
soltando su vena 
salpicando los sentidos 

Voluntad de labios 
sometiendo 
labios a su voluntad 

Anzuelo que pesca 
sujeta 

vuela 
con mi carne 

al punto preciso 

donde el resuello 
dice 
que termina 

la quietud 
clama 
por nacer. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario